Ana Blanco, subdirectora de la DGT: “No genera ningún tipo de llamada a los servicios de emergencia ni a la asistencia en carretera”

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Por HoyECO
Publicado el: 6 de enero de 2026 a las 09:13
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Responsable de la DGT en un centro de control de tráfico, con pantallas de carreteras al fondo

Desde el 1 de enero de 2026 la clásica escena de bajar al arcén a colocar el triángulo pasa a la historia en España. La baliza V16 conectada se convierte en el único dispositivo obligatorio para señalizar averías y accidentes según la normativa aprobada por el Gobierno y la DGT. El objetivo es reducir atropellos y avanzar hacia una movilidad más conectada.

Qué cambia a partir de 2026

Los turismos, furgonetas, autobuses, camiones y vehículos mixtos matriculados en España deberán llevar una baliza V16 conectada en el habitáculo, lista para usar en caso de avería o siniestro. Las motos y ciclomotores quedan fuera de la obligación, aunque se recomienda que también la lleven por seguridad.

Los vehículos extranjeros podrán seguir utilizando el dispositivo que exija su normativa de origen, incluidos triángulos, en virtud de los acuerdos internacionales de circulación. En los coches españoles, la V16 conectada pasa a ser el único medio de preseñalización reconocido y no llevarla se sanciona con 80 euros, la misma cuantía que antes por no disponer de triángulos. Tráfico ha aclarado que quien quiera colocar además los triángulos puede hacerlo, pero solo como complemento de la baliza, no en lugar de ella.

Seguridad vial y también menos emisiones

El cambio normativo responde a un problema muy concreto. Según el propio Gobierno, cada año mueren en España alrededor de 25 personas atropelladas cuando salen a la calzada para colocar los triángulos. Ana Blanco, subdirectora de la DGT, lo resumía así en una entrevista reciente: “La principal ventaja es que se elimina el riesgo del procedimiento de ir a colocar el triángulo, un riesgo de resultar atropellado”.

Con la V16 el conductor enciende la luz desde dentro del coche y la coloca en el techo sin caminar por el arcén. Menos atropellos significan menos tragedias y menos accidentes secundarios en cadena. Y cuando hay menos choques y menos retenciones, también baja el tiempo que millones de coches pasan al ralentí, con la reducción de consumo y emisiones que eso implica, aunque sea de forma difícil de medir con exactitud.

Cómo funciona la luz V16 conectada

La baliza V16 es un pequeño dispositivo de color amarillo que se fija con un imán en la parte más alta posible del vehículo. Emite una luz intermitente visible en 360 grados y, en condiciones buenas, se ve hasta un kilómetro de distancia.

Dentro lleva un chip de geolocalización y una tarjeta SIM que, al activarse, envían automáticamente la posición del vehículo a la plataforma DGT 3.0. Esa plataforma pública reparte en tiempo real la información de incidentes a navegadores, aplicaciones de movilidad y paneles de mensaje variable, lo que permite que otros conductores reciban un aviso de que hay un coche inmovilizado unos kilómetros más adelante. La V16 crea así una doble señal, física y virtual.

Lo que no hace es llamar a la grúa ni al 112. Señaliza y comparte la ubicación, pero el conductor debe seguir llamando a su seguro o a los servicios de emergencia cuando lo necesite, algo que tanto la DGT como el Gobierno han aclarado de forma explícita.

Datos, balizas antiguas y residuos electrónicos

La idea de llevar un dispositivo conectado en la guantera plantea dudas sobre privacidad. La Agencia Española de Protección de Datos ha explicado que estas balizas solo pueden usarse para hacer visible el vehículo e informar de su posición cuando se activan y que la norma prohíbe añadir funciones extra, como registrar velocidad o identificar al conductor. Según el propio Gobierno, la V16 no se asocia a matrícula ni a teléfono y solo transmite coordenadas anónimas mientras está encendida.

A partir de 2026 solo serán válidas las V16 conectadas con DGT 3.0 y homologadas por los laboratorios IDIADA o LCOE, cuyo listado puede consultarse en la web de Tráfico. Su precio general se mueve entre unos 35 y 60 euros, con la conectividad incluida durante años. Organizaciones de consumidores como OCU y Facua están avisando de que muchas luces vendidas en los últimos años no cumplen los nuevos requisitos y podrían acabar convertidas en residuos electrónicos prematuros si se siguen vendiendo o utilizando sin control. Por eso recomiendan comprobar si el modelo aparece en el listado oficial antes de comprar o seguir usándolo.

España como laboratorio de movilidad conectada

Por ahora España es el único país de la Unión Europea que ha hecho obligatoria la baliza conectada para todos los vehículos, algo que distintos análisis internacionales señalan como una medida pionera. Ana Blanco reconoce que existe “mucho interés en el seguimiento” de la medida y que otros estados ya han pedido información técnica para valorar si la adoptan en el futuro.

Si la V16 cumple su promesa, no solo reducirá víctimas en el arcén. También puede ayudar a que cada avería suponga menos atasco, menos ruido y menos emisiones, encajando con esa idea de movilidad segura y más limpia que la UE intenta impulsar desde hace años.

La nota de prensa oficial sobre la baliza V16 conectada y su obligatoriedad a partir de 2026 ha sido publicada en La Moncloa.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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