Japón traiciona a esta mítica marca: El movimiento que nadie esperaba y no es un coche

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Publicado el: 22 de noviembre de 2024 a las 14:30
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En el área comercial, todo es cuestión de jugar con las posibilidades y hacer una jugada en el momento oportuno, para obtener las ganancias más jugosas. En Japón se toma ventaja del mal momento que está pasando un aliado para poder entrar con mayor fuerza en el mercado y arrasar con todo.

Una compra y venta de acciones que favorece a dos aliados

Cuando se trata de negocios, hay que establecer uniones cuando es necesario, pero más importante aún es saber cuándo hacer ciertos movimientos tácticos, para que cada una pueda seguir mejorando. En el mercado automotor de Japón se vivió hace poco una situación muy particular entre dos de sus principales empresas.

Nissan, después de ser el accionista mayoritario de Mitsubishi Motor desde el año 2016, con el 34% de las acciones, ha decidido vender a esa misma compañía un 10%, para quedarse con el 24% del paquete. Esa decisión beneficia a los dos aliados, a la primera en sus finanzas, y a la segunda en sus estrategias de gestión.

Japón es testigo de los cambios en la industria automotriz

El mercado automotriz está en un momento de cambios intensos, porque se está viviendo en pleno la transición del uso de los combustibles fósiles hacia otras fuentes energéticas como la electricidad y el hidrógeno. Tokio tiene una participación muy importante con varios fabricantes que tienen un gran prestigio.

Uno de ellos es Nissan, una marca de gran solidez que desde el año 1999 estableció un convenio con la francesa Renault para unir su tecnología y ampliar sus mercados a nivel mundial. Luego, en el año 2016, la marca japonesa compró el 34% de las acciones de Mitsubishi Motors, para convertirse en su socio mayoritario.

De esta forma nació lo que hoy se conoce como “La Alianza”, que es uno de los grupos más grandes de fabricantes de vehículos en todo el mundo. Estos tres aliados tienen la peculiaridad de compartir una forma de propiedad cruzada, donde cada una posee un porcentaje de acciones de la otra para sellar su compromiso.

Sin embargo, el negocio no parece ir a favor de quien alguna vez compraba las acciones del otro, que anunció la reducción de personal en 9.000 puestos, una disminución del 20% de su producción, y hasta el CEO perderá el 50% de su sueldo. Todo esto ocurre debido a que sus ganancias estimadas bajaron de 3.250 millones de dólares a 975 millones. !Una barbaridad!

Por eso para la isla nipona no fue tan sorprendente la noticia de que vendería a Mitsubishi Motors un 10% de sus acciones, lo que reduciría su participación del 34% a un 24%. Con esta medida, la empresa que tiene los números en rojo gana la libertad para mover ese dinero a áreas críticas, mientras que su aliado tendrá mayor autonomía para su propia gestión.

Mitsubishi Motors aventaja el mal momento de su aliado

La recompra de 149.028.300 acciones, lo que representa un 10% del número total por parte de del gran japonés ahora representa un hito importante, porque es una estrategia importante para aumentar la eficiencia de su capital y favorecer a sus accionistas. Y lo pudo hacer gracias al mal momento que vive su par coterráneo

Sin embargo, esto no provocó mayores sobresaltos en los mercados japoneses, porque quedó muy claro que “La Alianza” de estas dos marcas con Renault se mantendrá intacta. Pero es innegable que Mitsubishi empieza a recuperar su autonomía e independencia, lo que a la larga va a mejorar su posición frente a sus aliados.

Concluyendo, la isla japonesa ve cómo dos grandes empresas hacen negocios, la que le va peor que vende un 10% de las acciones que tiene de Mitsubishi, para mover ese dinero a ciertas áreas críticas, pues está pasando un mal momento. Y la segunda, que aventaja esta situación de su aliado, para recuperar autonomía y mejorar su gestión.