No es Jurassic Park pero suena igual de salvaje : quieren obtener huevos con ADN tipo dodo usando palomas y gallinas editadas genéticamente

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Por HoyECO
Publicado el: 6 de enero de 2026 a las 06:47
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Primer plano de un ave marina con pico azul turquesa sobre fondo rocoso

Tres siglos después de desaparecer de los bosques de Mauricio, el dodo podría volver a caminar, al menos en forma de ave editada genéticamente. Colossal Biosciences, empresa de biotecnología centrada en la desextinción, ha logrado cultivar a largo plazo células germinales primordiales de paloma y crear gallinas modificadas que no producen sus propias células reproductoras. Según la compañía, este doble avance abre una vía práctica para obtener huevos con ADN “tipo dodo” en un plazo aproximado de cinco a siete años.

El dodo, un ave no voladora emparentada con las palomas, desapareció en el siglo XVII por la caza, la destrucción del bosque y la introducción de mamíferos como ratas y cerdos. Desde entonces se convirtió en símbolo de la extinción provocada por los humanos.

Cómo funciona el experimento

El núcleo del avance son las células germinales primordiales de paloma, las precursoras de esperma y óvulos. Hasta ahora solo se habían conseguido cultivar a largo plazo en pollos y gansos. El equipo de Colossal ha desarrollado un medio de cultivo que mantiene vivas y multiplicándose estas células durante varias semanas, algo descrito en un preprint científico aún pendiente de revisión externa.

En paralelo, la empresa ha creado una línea de pollos editados para que no generen sus propias células germinales. La idea es inyectar en sus embriones células procedentes de la paloma de Nicobar, el pariente vivo más cercano del dodo, editadas para introducir variantes genéticas que explican rasgos del ave extinta como su tamaño o su pico robusto. En teoría, cuando esos pollos alcancen la edad adulta producirán gametos de “paloma tipo dodo” y podrían poner huevos de crías muy parecidas al dodo original.

De la incubadora al bosque

Por ahora todo ocurre en incubadoras y laboratorios. El siguiente paso será menos predecible. Colossal ha impulsado en Mauricio un comité asesor del dodo que reúne a científicos, autoridades y actores locales para buscar zonas seguras, restaurar bosque nativo y controlar especies invasoras antes de cualquier reintroducción. La empresa insiste en que no quiere crear dos ejemplares para un zoológico, sino una población con miles de individuos y suficiente diversidad genética para sobrevivir.

Beth Shapiro, paleogenetista y directora científica del proyecto, subraya que el regreso del ave, si llega, será lento y vigilado. En sus palabras “No vamos a soltar miles de dodos de golpe” y “Será algo cuidadoso, gradual y con muchísima observación”. Nada de espectáculo al estilo “Parque Jurásico”, sino un experimento largo en un ecosistema real.

Entusiasmo científico, dudas ambientales

Muchos genetistas valoran el avance técnico en aves. Poder cultivar y editar estas células abre la puerta a nuevas herramientas para conservar especies amenazadas. Una revisión reciente en la literatura científica describe la desextinción precisamente como un banco de pruebas que genera tecnologías útiles para la conservación.

Otros expertos son más escépticos. El biólogo evolutivo Leonardo Campagna, del Laboratorio de Ornitología de Cornell, recuerda que se conocen mal aspectos básicos del dodo original, desde su comportamiento hasta su metabolismo. A su juicio, incluso si se consigue un ave muy parecida en apariencia, siempre quedará la duda de si hablamos realmente de un dodo o de una nueva paloma creada para ocupar su lugar.

Las críticas más duras llegan desde parte de la comunidad de conservación. El biólogo Rich Grenyer, de la Universidad de Oxford, ha calificado la desextinción de “distracción peligrosa” y advierte de que presentar animales editados como especies “resucitadas” puede lanzar el mensaje equivocado. Si la sociedad cree que la ciencia siempre podrá reconstruir lo que destruye, puede relajarse la presión para proteger hábitats y reducir emisiones, justo cuando informes internacionales hablan de alrededor de un millón de especies de plantas y animales amenazadas por causas humanas.

En el fondo, el proyecto del dodo resume una tensión muy actual entre la promesa de reparar parte del daño ya hecho y el temor a que nos acostumbremos a perder naturaleza pensando que luego podremos reconstruirla en el laboratorio. El dodo, todavía extinto, vuelve a recordarnos que la conservación empieza mucho antes de la incubadora.

El comunicado oficial más reciente sobre este avance se ha publicado en BusinessWire en nombre de Colossal Biosciences.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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